La temperatura y la precipitación son los elementos más importantes para el rendimiento, o sea para la producción. Al respecto, las dos especies principales, arábica y robusta que contribuyen a cerca del 99% de la producción mundial, tienen diferentes requerimientos

Posibles efectos del cambio climático en la producción del café

Calidad. A medida que la temperatura sube, el café madura más rápidamente provocando una calidad inferior. Esta conclusión está comprobada por el hecho de que el arábica cultivado en las bajas regiones tropicales sometidas a temperaturas más elevadas rinden un sabor inferior en la tasa cuando comparado con el mismo café cultivado en altitudes más elevadas. Los granos son más suaves y pueden ser más grandes, pero carecen de ‘calidad’. Al respecto, el Dr., Peter Baker de CAB International (www.cabi.org) estima que si a fines de este siglo las temperaturas subieran 3° C (algunos expertos creen que un aumento de hasta 5° C sea posible), entonces las limitaciones para la altitud baja para el cultivo de un buen arábica, serán subidos a 15 pies por año, lo que significa que con el correr del tiempo algunas regiones que actualmente son muy frías para el cultivo del café puedan entonces ser adecuadas. Pero es algo incierto si terrenos en altitudes elevadas serán factualmente disponibles (o apropiados) para la producción del café.

Rendimiento. Si ocurren fenómenos climáticos tales como temperaturas muy elevadas durante los periodos cruciales para la vida del cultivo, la floración o asentamiento de los frutos por ejemplo, entonces el rendimiento será adversamente comprometido especialmente si además de eso se produce poca precipitación.

Pestes y enfermedades. Las temperaturas elevadas no solo favorecerán la proliferación de ciertas pestes y enfermedades, sino que también resultarán en su expansión a otras regiones donde normalmente no se manifestaron antes. Estudios de investigación sugieren que la incidencia de pestes y enfermedades tales como el barrenador de la cereza del café, el minador deshoja, los nematodos, la roya del café y otras pestes aumentarán a medida que la temperatura suba. La consiguiente necesidad de mayor control hará que la producción del café llegará a ser más complicada y más cara.

Irrigación. Aquellas regiones que hoy en día no necesitan de la irrigación, lo requerirán en el futuro debido a la evaporación que reduce la humedad del suelo. Otras regiones experimentarán más lluvia y por ende más variabilidad.

Posible impacto en la producción mundial del café

Como mencionado, es difícil ser preciso debido a la complejidad e incertidumbre del problema. No obstante, es muy posible de que pocas partes en el mundo serán adecuadas para el cultivo del café. De ser así, entonces el obvio aumento en la concentración de la producción se hará aún más notorio. A su vez, esto haría que la producción mundial sea más susceptible a fluctuaciones más exageradas, ya que cualquier interrupción seria en el rendimiento de una de las regiones de gran producción alteraría drásticamente el panorama mundial. En segunda instancia, el costo de producción aumentará más de lo que debería sin el calentamiento global; y en tercer lugar, habrá competencia de otros productos agrícolas para la utilización de la tierra cultivable.

En el tenor de este breve compendio, tal vez la nota más saliente es que las iniciativas actuales para reducir el efecto del calentamiento del globo terráqueo ponen más énfasis para limitar un mayor calentamiento, pero no así a su rápido retroceso. Esto significa que todos los participantes de la cadena del café necesitan adaptarse y tomar medidas para minimizar y enfrentar a los inevitables efectos aparentes.

Fuente: Guía del Café, Centro del Comercio Internacional